LA
INDUSTRIA EN EL CONTROL DE ALÉRGENOS
El
control de alérgenos en el proceso de elaboración de
alimentos es esencial para prevenir reacciones adversas.
Debido
a que hay pocos alimentos a los cuales alguien no es alérgico,
surge la necesidad de que los fabricantes consideren el uso de los
principales alérgenos como ingredientes.
Es
decir, que alerten sobre la presencia de ellos en sus productos y
prevengan la contaminación cruzada potencial de productos con
alérgenos presentes en otra línea contigua de
elaboración.
Esto
no sólo es una tarea de cuidados y requerimientos debidamente
gestionados: es esencial minimizar los riesgos de ser sujeto de una
reclamación judicial de un producto o de tenerlas por
productos con contaminación cruzada.
La
ejecución de la gestión en relación a los
peligros que pueden resultar en riesgos serios o letales a los
consumidores significa comenzar con buenas prácticas de
manipulación y luego con un análisis de riesgos y
control de puntos críticos, el mismo que cada compañía
posee, identificando los peligros y evitando los riesgos de una
contaminación del alimento.
Esto
significa ir nuevamente a las fuentes y a la manipulación de
ingredientes, a través de todas las etapas, incluida la
distribución y comercialización. Por lo tanto, incluye
examinar ingredientes de proveedores por posibilidad de contacto
cruzado en sus operaciones, y requerir que ellos también tomen
medidas preventivas apropiadas.
Igualmente,
se deben examinar cuidadosamente las formulaciones de los productos
nuevos y propuestos, para evaluar si hay posibilidad de excluir un
alérgeno. Por supuesto, muchas veces un alérgeno es
esencial para caracterizar al alimento: si se hace leche condensada,
no se puede evitar la leche, pero con otro alimento lácteo, se
pueden reemplazar las proteínas de la leche por otras que
cumplan la misma característica funcional.
Fuente:
diario médico
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