La
"bacteria buena" llamada Lactobacillus acidophilus no
reduce el riesgo de desarrollar alergias en la infancia temprana.
Un
nuevo estudio realizado en Australia revela que darle a los niños
un tipo de "bacteria buena" llamada Lactobacillus
acidophilus durante los primeros seis meses de vida no reduce su
riesgo de desarrollar alergias en la infancia temprana.
Aunque
es posible que otras cepas de probióticos sean más
útiles para prevenirlas, según escribió en la
revista Allergy el equipo dirigido por la doctora Susan L. Prescott,
de la University of Western Australia, en Perth.
Según
la "hipótesis de la higiene", o la idea de que los
niños en el mundo desarrollado son más propensos a
sufrir asma u otras enfermedades alérgicas porque viven en
ambientes excesivamente limpios, los probióticos podrían
tratar y quizás prevenir esos trastornos respiratorios.
En
un estudio previo, el equipo de Prescott administró a 178
niños una dosis diaria de una preparación de
Lactobacillus acidophilus o placebo durante los primeros seis meses
de vida. Al año, el equipo halló que los niños
que habían recibido la bacteria ya no tenían riesgo de
desarrollar sensibilidad a los alergenos. Pero cuando los niños
cumplieron 2 años y medio, no se registraron diferencias entre
ambos grupos en cuanto a la probabilidad de desarrollar erupciones u
otras condiciones alérgicas y los chicos tratadoscon el
probiótico no mantenían el riesgo de desarrollar
sensibilidad a alergenos.
Si
bien esos niños tuvieron muchas menos infecciones que los
tratados con placebo durante los 18 meses, el equipo opina que la
interpretación de los resultados debería ser cuidadosa
porque el estudio no fue diseñado para analizar ese efecto.
"Mientras que el probiótico seleccionado en el estudio no
mostró tener importancia en la prevención de la
alergia, otras cepas demostraron ser promisorias y esas diferencias
podrían reflejar múltiples discrepancias asociadas con
la cepa, el huésped y el ambientes en esas poblaciones",
concluyó el equipo.
Fuente:
www.diariosalud.net

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